Muchas veces tenemos interés en la historia del alimento que vamos a cocinar, no sólo su procedencia. Cuando es el caso de cómo cocinar arroz con leche o de cualquier otra receta deliciosa, por ejemplo y de cómo apareció en nuestra vida, nunca nos podríamos imaginar el tiempo que hace que existe. El arroz ha alimentado a más personas durante un período de tiempo más largo que cualquier otro tipo de cultivo.
En 2.500 a.C., ya aparecía en arroz como fuente de alimento y tradición en diferentes culturas y poblaciones. También es importante saber, si queremos conocer cómo cocinar arroz, que no en todos los puntos del mundo se cocina igual. Existe una manera internacional que podemos denominar la “básica” que después, según la cultura, añade ingredientes o especias.
China es, por defecto, el país rey del arroz debido a sus grandes extensiones dedicadas al cultivo del mismo. Pero estamos ante un cultivo que se puede llevar a muchas partes del mundo debido a su versatilidad a la hora de crecer. Es por ello que podemos encontrarlo tanto en los desiertos de Arabia Saudí como en las humedades asiáticas.
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Aunque el arroz sea un cultivo mundialmente conocido, hay muchos países que no lo cultivan. Por ello se ha tenido que crear un mercado internacional en el que el arroz es un bien preciado aunque se cultiven cantidades impensables.
Por ejemplo, China cultiva una media de 145 millones de toneladas de arroz al año. Algo que daría para alimentar a su población pero también le da la oportunidad para poder abastecer a algunas zonas cercanas. El arroz se convierte en una excusa para realizar algunas comunicaciones y relaciones internacionales que se utilizan para otro tipo de mercados o productos.
Cómo cocinar arroz y sus beneficios
La importancia de saber cómo cocinar arroz de la manera correcta es debido a todos los beneficios que puede traer para nuestra salud. Estamos ante un alimento que es alto en carbohidratos, por lo que actúa como el perfecto combustible para nuestro organismo. Además de las vitaminas y minerales que aporta mientras es esa gran fuente de energía que siempre estamos buscando.
También nos puede ayudar con nuestros problemas de colesterol o presión arterial, por lo que no deberíamos perder el arroz de vista. No contiene las temidas grasas nocivas y es bajo en sodio, por lo que si lo consumimos regularmente se convertirá en un alimento perfecto para nuestra salud.
Eso sí, todos estos beneficios pueden desaparecer si hacemos de la sal nuestro “aliado”. Es decir, si mientras cocinamos arroz le echamos sal como para que exista más sal que arroz. Esto puede hacer que nuestro grano pierda todas sus propiedades y se convierta más en un producto nocivo para nosotros que en algo beneficioso.
Por último, pero no menos importante, tenemos que recordar que el arroz es un alimento que no tiene gluten. Por lo que todas aquellas personas que son intolerantes al gluten pueden disfrutar tanto cocinando como comiendo este grano. Así que todas aquellas personas que no pueden comer gluten encuentran en el arroz nutrientes que no pueden obtener por otro camino.
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