Contenido del Artículo
Esta vez no tienes excusa, vas a preparar esa receta que no dejas de ver en las revistas. ¡No más pereza! Si quieres un incentivo para pararte ahora mismo e ir a la cocina, te puedo decir que este plato ha convencido a muchísimas personas de cocinar coliflor; qué mejor truco que agregarle queso. Aún así, te sorprenderemos con unas pequeñas sugerencias de cómo hacer este plato más saludable todavía.
A simple vista, ves esa verdura con una imagen un poco… rara. Sin embargo, no lo creerás: para los que no gustan mucho de los vegetales, la coliflor gratinada termina por hacerles un guiño a sus corazones (quiero decir… a sus estómagos). Sigue leyendo y entérate de cómo lo hacen.
¿Por qué es bueno comer coliflor?
Su principal beneficio es que, debido a su gran composición en agua, esta verdura es la mejor amiga de aquellas personas con infecciones y otras enfermedades de los riñones, por ejemplo: retención de líquidos y cálculos renales. De modo que actúa como diurético; siendo también efectiva para bajar los niveles de ácido úrico en la sangre. ¡Todo un medicamento natural!
Coliflor con queso – “receta de los mil quesos”
Debido a su particular sabor, este vegetal se compenetra con cualquier queso. Desde los más ácidos, hasta los menos intensos; cada variedad sería un nuevo e interesante sabor junto a la coliflor, la cual estaría dando el toque final (sin dejar de ser la protagonista). Además, la textura que tiene este vegetal se presta para todos los modos en que podemos ver los quesos. Así que, si solo quieres espolvoréaselo encima, o untárselo como crema; también vale. Si usas tu imaginación, vas a crear unas recetas increíbles con coliflor. Solo asegúrate de investigar un poco y descubrir cuáles especias le irían mejor a tu queso.
No podemos dejar de mencionar la coliflor gratinada tipo “light”. Como lo supones, solo consta de utilizar para su elaboración, un queso light (de calorías reducidas); puedes ponerle menor cantidad de bechamel. El tofu también entra en las opciones saludables para este vegetal; y aunque no es considerado como “queso” precisamente, se le asemeja mucho en todos los aspectos. El tofu se obtiene a partir de la leche de soya, la cual aporta proteínas y hace que los preparados que dependan de ella, puedan ser consumidos por intolerantes a la lactosa. Es otra buena idea para crear la salsa que acompaña.
Coliflor cocida y gratinada al horno
- Toma las coliflores enteras (si es de tu gusto; si no, córtalas) y ponlas a hervir en una olla sin tapa, durante 20 minutos; fuego bajo, una vez haya alcanzado punto de ebullición. Agrega pizca de sal al agua.
- Escúrrelas y ponlas en una bandeja metálica de bordes altos. Aunque preferentemente, que sea de vidrio, pues si se adhiere queso alrededor (lo cual sin duda pasará), podrás despegarlo mejor.
- Añade entre las coliflores lo que sea de tu gusto. Por ejemplo: bacon, jamón, o champiñones. Menciono estos, pero tú puedes experimentar con los que quieras. Siempre que sepas que se “entenderán” bien con esta verdura.
- Coloca las láminas o el queso en polvo, que rellene algunos espacios.
- Recubre con la bechamel cada sitio. Da unos golpes al recipiente para que llegue a los lugares más intrincados de tu bandeja. En este punto puedes elegir entre bechamel, o mezcla de harina con leche desnatada y sal. Esta última es para los que prefieren la receta baja en calorías.
- Adorna con tus ingredientes la superficie. También puedes colocar especias o hierbas.
- Mete al horno por 15 minutos, a 200 grados centígrados.
- Saca tu bandeja, y cubre toda la parte de arriba con una capa de tu queso favorito en polvo o hilos, y vuelve a meter por 10 minutos más, bajando los grados de cocción. Puedes ponerlo en modo “calentar”.
- Fuera del horno, termina tu elaboración con una ramita de albahaca fresca en el centro.
Coliflor cocida y gratinada en microondas
Esta vía es para aquellos que no tienen tiempo de hornear, y para los perezosos, que también tienen derecho a hacer las cosas en un modo bien descompilado. Debes saber, que la mejor manera no deja de ser el horno, pues aporta suavidad y elasticidad. Aun así, no te detengas y averigua cómo hacer esta receta más rápido, sin dejar de ser una delicia:
- Utiliza un recipiente de vidrio (únicamente). Recuerda que al microondas no puede entrar materiales como aceros, metales y semejantes. No optes por los plásticos, aunque sean a prueba de estos artefactos. En un final hervirás; no es el tipo de recipiente más aconsejable para este fin.
- La potencia debe ser al 100%.
- Pasa la coliflor al microondas por 10 minutos, dentro de un recipiente con agua y pizca de sal. Debe estar cortada o separada en piezas; así será más rápido. Si pasado el tiempo ves que aún no está lista, introdúcela por otros 5 minutos.
- Escurrir y ponerla en el bol, sin agua. Es aquí cuando añadirás los ingredientes que gustes además del queso y la bechamel. Puede ser nuez moscada, perejil, etc. Si eliges jamón o alguno parecido, en este caso sí debes sofreírlo primero. Y sea cual sea la bechamel que uses (light o no), te recomiendo que antes de ponerla a hacer con la verdura, esté previamente espesada y precocinada; por el tema de que se reducen las posibilidades de mejor calidad de cocción.
- Ponle queso encima. Ya sea en láminas (extrafinas), polvo o crema.
- Retírala cuando el queso se vea bien derretido, incorporado a la bechamel. Esto podría tardar unos 10 minutos; para este paso sí te recomiendo bajar la potencia muchísimo más.
- Espolvorea queso sobre tu preparación (opcional). Y otras ramitas de hierbas aromáticas. Mete al microondas, y seguramente en menos de 2 minutos ya puedes retirar la bandeja; y la receta estará lista para consumir.
Nota: Pasa mantequilla sobre el queso antes de poner tu plato a cocinar adentro. De esta manera evitarás que la superficie del queso quede dura y “plástica”. Si te gusta la mantequilla, puedes hacer el mismo proceso para las coliflores.
[consejos]