Cómo hacer sopa de quínoa

La quínoa es un alimento completo alto en magnesio y proteínas. Su uso en diferentes platillos es muy extenso en variadas recetas frías y calientes. Actualmente, esta semilla está muy bien valorada por los nutricionistas, gracias a su capacidad de asimilación y versatilidad para ser consumida.

Las sopas son parte de una antigua tradición en todas las regiones del mundo. Ayudan a concentrar de las carnes, los vegetales y los cereales que se les agregan mayores beneficios de sus propiedades. Por lo tanto, son muy recomendadas para niños, adultos mayores y personas en estado de salud debilitado.

La sopa de quínoa es una maravillosa solución para cualquier ocasión en la que necesitas algo delicioso y altamente nutritivo para comer, pero que además sea fácil y rápido de preparar. En esta ocasión, te voy a presentar dos variantes de sopa de quínoa que te van a encantar y podrás poner en práctica en cualquier momento.

Instrucciones para hacer sopa de quínoa

Lo primero que tienes que hacer antes de preparar cualquier alimento es lavar bien los ingredientes y desinfectar el área donde vas a preparar la receta. Por lo tanto, quizá no conozcas cómo lavar la quínoa. Solo sigue estos cortos pasos:

  1. Coloca la cantidad de quínoa que vas a utilizar en un recipiente bastante grande como para que te quepan ambas manos dentro para frotar las semillas.
  2. Luego, agrégale agua tibia hasta que estén totalmente cubiertas las semillas y frota con tus manos para despegar cualquier partícula o polvo de estas.
  3. Después, cambia el agua y vuelve a frotar. Repite esta acción unas tres veces o hasta que veas que sale casi transparente el agua que vas cambiando.
  4. Finalmente, cuela bien la quínoa y colócala en otro recipiente para dejarla remojar en suficiente agua tibia para que cubra las semillas, por unos 20 minutos.
  5. Recuerda, cuando vayas a incluir la quínoa en cualquier preparación primero debes desechar el agua donde ha sido remojada, porque de lo contrario tomará un toque amargo a tus preparaciones.

Caldo de quínoa

La primera opción para la sopa de quínoa es el caldo de quínoa. La sustancia que esta preparación aporta es muy buena para subir las defensas en momentos de resfríos, estados de salud debilitado por enfermedades respiratorias e inflamatorias.

Esta sopita tipo caldo puedes hacérselas en invierno a tus pequeños como entrada de su almuerzo o como cena. Ayuda a calentar el cuerpo, descongestionar y contiene propiedades antibacterianas y desinflamatorias muy importantes para su pronta mejoría, si tienen alguno de estos síntomas de resfrío.

  1. Coloca a hervir dos litros de agua con una cucharadita de sal.
  2. Cuando el agua esté hirviendo, agrégale un trozo de jengibre pelado de unos dos centímetros cuadrados aproximadamente y una ramita de apio con hojas y todo, previamente bien lavada. Deja hervir por unos 5 minutos.
  3. Luego, coloca dos piernas de gallina sin piel. Previamente lavadas con limón y limpiadas de toda su grasa. Deja hervir unos 30 minutos aproximadamente para que la carne se ablande. Si tienes olla de presión, puedes poner primero la carne de gallina ablandar por unos 10 minutos y luego la dejas hervir en una olla normal unos 5 minutos más con el jengibre y el apio.
  4. Después, agrégale los 200 gramos de quínoa que has remojado en agua tibia con anticipación y deja hervir hasta que la semilla se abra.
  5. Cuando ya la carne de la gallina esté lo suave que deseas y la quínoa abierta, incluye dos zanahorias medianas picadas en cubos pequeños.
  6. Una vez esté suave la zanahoria, agrégale tres papas amarillas medianas peladas, bien lavadas y picadas a la mitad.
  7. Seguidamente, licúa en media taza de agua tibia 200 gramos de zapallo e incorpora a la sopa. Puede quedar con algunos trozos pequeños de zapallo, pero para que parezca más un caldo, es mejor que quede bien licuado.
  8. Finalmente, agrégale más sal al gusto y deja hervir hasta que veas que la papa está cocida.
  9. Recuerda, no dejes hervir demasiado la papa, porque puede llegar a deshacerse por completo. Aunque, si prefieres que el caldo tenga una textura más líquida, puedes dejar derretir completamente la papa.

Crema de quínoa

Las cremas son muy recomendadas para iniciar a los niños en la alimentación y como suplementación alimentaria para adultos mayores; e incluso para pacientes odontológicos u otros casos de personas con alguna enfermedad o estado clínico que se les dificulta el consumo de alimentos sólidos o la deglución.

La crema de quínoa es altamente alimenticia y muy deliciosa, te la recomiendo para todos en casa. Además, es muy sencilla y rápida de hacer.

  1. Coloca hervir 500 gramos de apio criollo o arracacha previamente pelados y bien lavados en medio litro de agua, bien tapados.
  2. En otra olla, coloca a hervir por 10 minutos 400 gramos de patitas de pollo o de gallina, previamente retirada la piel y las uñas; y lavadas con vinagre y limón.
  3. Pasados los 10 minutos del hervido de las patitas, incorpora 300 gramos de quinua; la cual ya debiste haber lavado y remojado.
  4. Deja hervir la quínoa con las patitas unos 10 minutos más o hasta que se abra completamente la semilla.
  5. Posteriormente, retira las patitas de la olla y licúa ese caldo de quínoa con el apio criollo cocido que habías reservado antes. Poco a poco.
  6. Mientras estés licuando, agrégale leche entera líquida al gusto hasta conseguir una textura cremosa. También puede ser crema de leche o yogurt natural.
  7. Finalmente, ponle el toque de sal que más te guste y decora con una ramita de cilantro fresco. Por otra parte, el cilantro también lo puedes incorporar al licuado, esto le dará un toque delicioso de frescura al sabor de la crema.

¿Que necesitas para hacer sopa de quínoa?

 

Para el caldo de quínoa:

  • Presas de gallina al gusto. Puede ser dos piernas.
  • 50 gramos aprox. De jengibre.
  • Dos zanahorias medianas picadas en cubos chicos.
  • Una rama de apio España o celery.
  • Tres papas amarillas medianas.
  • 200 gramos de quínoa.
  • 200 gramos de zapallo o calabaza.
  • Sal al gusto.

Para la crema de quínoa:

  • 500 gramos de apio criollo o arracacha.
  • 400 gramos de quínoa.
  • 150 ml de leche completa líquida, crema de leche o yogurt natural.
  • 300 gramos de patitas de pollo o gallina.
  • 20 gramos de cilantro fresco.
  • Sal al gusto.

Consejos para hacer sopa de quínoa

  1. Las dos versiones de sopa de quínoa presentadas están pensadas para servir a 4 comensales. Para aumentar las porciones, solo debes aumentar los ingredientes.
  2. Estas deliciosas preparaciones de sopa con quínoa puedes presentarlas en la mesa acompañadas de pan tostado o pan fresco o galletas saladas.
  3. Puedes incluir, al momento de servir, pequeños cubos de queso en el plato para darle un toque diferente.
  4. También, al finalizar la cocción, cuando ya vayas a apagar las sopas, puedes colocarle media cucharadita de orégano molido o seco y dejarlo tapado por unos minutos para aromatizar.
  5. Estas preparaciones pueden ser refrigeradas y consumidas después. También, si quieres, puedes congelarlas hasta por una semana y luego consumirlas. Sin embargo, el valor nutricional de las sopas que se congelan y luego se recalientan puede llegar a disminuir hasta un 40%; además que su sabor va a variar un poco, aunque igualmente sabrán delicioso.

 

 

 

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