Cómo limpiar una lámpara de araña

Una casa es un lugar acogedor en donde puedes habitar. Por lo general, cuenta con los espacios ideales y todos los artefactos que necesitas para vivir cómodamente, sin tener que pasar mayores necesidades, ya que cuenta también con los servicios básicos, como el gas de cocina, agua potable y servicio eléctrico.

Tener donde vivir, sea que llueva, caiga nieve o haya un sol abrasador. Pero, además, también te es contar con la garantía de estar protegido de las inclemencias del clima mantiene a salvo de los peligros de la calle, como los ladrones y delincuentes.

Asimismo, una casa es un lugar que te proporciona cierta sensación de bienestar y en donde, por lo general, te gusta estar, ya sea para descansar, para compartir con tu familia o para realizar alguna tarea pendiente.

El que te guste pasar tiempo en tu casa o no, dependerá mucho del ambiente que haya en ella. A su vez, este ambiente viene dado, en gran medida, por los diferentes elementos que has utilizado para decorarla, como el color de la pintura de las paredes, los muebles, las cortinas de las ventanas, los cuadros de las paredes, las lámparas, etc., ya que cada uno de estos elementos van acorde a tus gustos y tu visión de lo que es estético.

Por supuesto, mientras más objetos decorativos tengas, mayor deberá ser tu rutina de limpieza, pues en toda casa entran partículas de polvo, se crean telas de araña y otro tipo de suciedades que le restan belleza y hace que sea un lugar más propenso a que desarrolles cualquier tipo de enfermedades.

Pero, ¿qué hay si en tu casa tienes una lámpara tipo araña? ¿Cómo la puedes limpiar a fin de que se mantenga libre de polvo y en buen estado? En este post te lo diré.

Instrucciones para limpiar una lámpara de araña

Las lámparas de araña son un verdadero referente del estilo clásico. Cuentan con la capacidad de cualquier tipo de ambientes. Por ese motivo, suelen ser muy utilizadas para la decoración de interiores.

Su estructura está formada por varios tipos de brazos o ramificaciones, que le aportan cierto grado de elegancia y distinción. Pero, estos mismos brazos son los que hacen que su limpieza sea más complicada que el de otras lámparas más convencionales.

Si tienes una lámpara de este tipo en tu casa, y notas que ya es necesario limpiarla porque ya el polvo se ha hecho visible o porque comienza a tener por ahí un par de telas de araña, este es el proceso que debes realizar:

  1. Lo primero que debes tener en cuenta es que algunas lámparas de este tipo son muy fáciles de desenroscar. Por eso, si vez que puedes descolgarla, lo mejor es que lo hagas y que realices este trabajo en el suelo para que sea mucho más fácil para ti. En caso de que no puedas quitarla, entonces tendrás que trabajar sobre una escalera.
  2. Si tu lámpara es muy antigua, ten especial cuidado al descolgarla porque tiende a ser más frágiles en algunas partes.
  3. Si quieres realizar una limpieza mucho más profunda y exhaustiva, con la ayuda de un destornillador, desenrosca los brazos centrales de la lámpara. Ten mucho cuidado con los cables más pequeños. Utiliza un alicate para facilitar el trabajo.
  4. Prepara una mezcla de agua y jabón y humedece un paño para quitar el polvo Luego, enjuaga con un poco de agua caliente y seca con un paño que no sea abrasivo. Procura más bien que sea bastante suave.
  5. Debes hacer lo mismo para limpiar el marco de la lámpara. Al limpiar esta parte, ten mucho cuidado de no mojar el cableado, ya que podría ocasionar un accidente y resultados desastrosos. Si el bastidor es de metal, entonces utiliza un limpiador que sea adecuado para este tipo de superficies.
  6. Pese a secarla con un paño, deja que la lámpara se haya secado por completo, antes de volverla a enroscar al techo y de comenzar a usarla nuevamente.

Otro método de limpieza, que puedes implementar, es el siguiente:

  1. Prepara una mezcla de amoníaco, alcohol y jabón y viértela en un recipiente con pulverizador. Agita bien antes de utilizarlo.
  2. Coloca debajo de la lámpara coloca un plástico para proteger el piso, ya que, como es de esperarse, el líquido comenzará a gotear. De igual manera, protege los muebles que estén cerca y, en caso de que las lámparas tengan pantallas, protégelas con plástico también.
  3. Una vez que te hayas asegurado de que toda la zona está bien protegida, comienza a pulverizar la lámpara, evitando que el líquido caiga en cualquiera de sus componentes eléctricos o en las bombillas.
  4. Una vez que hayas terminado de pulverizar toda la lámpara, deja que el líquido se escurra sobre el plástico y que la lámpara haya secado bien, puedes retirar el plástico y comenzar a usarla si así lo quieres.

De esta manera, tu lámpara de araña lucirá como el primer día y brillará con más fuerza que antes de haberla limpiado.

¿Que necesitas para limpiar una lámpara de araña?

Para la realización de esta compleja labor, es necesario que tengas a la mano algunos implementos básicos. Por ejemplo:

  • Jabón para lavar los platos.
  • Alcohol isopropílico.
  • Amoníaco.
  • Un recipiente con pulverizador.
  • Un paño de microfibra o lo suficientemente suave.
  • Una lona de plástico.
  • Un destornillador.
  • Un alicate.

Con tan solo estas pocas cosas podrás realizar un buen trabajo. Tu lámpara quedará reluciente y, no solo eso, sino que también se mantendrá en buen estado, pues has tomado la precaución de proteger las partes más importantes, entre ellas, sus componentes eléctricos.

Consejos para limpiar una lámpara de araña

Ante este tipo de trabajos, que están relacionados con la electricidad, la seguridad siempre debe ser lo primero. Por eso, antes de comenzar a manipular tu lámpara, lo primero que tienes que hacer es desconectar la fuente de alimentación eléctrica de toda la habitación.

No basta con que apagues el suich que la enciende. Debes cortar la fuente de alimentación eléctrica por completo. De lo contrario, siempre existirá la posibilidad de que ocurra un accidente.

En vista de que no contarás con el suministro eléctrico, lo mejor que puedes hacer es aprovechar las horas del día, cuando hay suficiente iluminación natural, para que puedas trabajar con comodidad y libertad.

Asimismo, es importante que te asegures de que las bombillas ya estén frías o, al menos, lo suficientemente como para poder manipularlas.

Tómate el tiempo suficiente para limpiar con cuidado los elementos más pequeños y delicados de la lámpara para que no pierda su estética y siempre luzca tan hermosa como para adornar cualquier habitación de la casa.

Ten en cuenta que estas lámparas van mucho mejor en casas con techos altos, pues le aporta mayor elegancia. En una casa pequeña, robaría mucho espacio y todo daría la impresión de estar demasiado junto o apretado. Puesto que estará alta, necesitarás una escalera para poder manipularla. Asegúrate de que la escalera esté firme para que puedas limpiar sin miedo a caerte.

Puesto que es probable que la lámpara haya acumulado una cantidad significativa de polvo, no solo basta con que protejas el piso y los muebles que estén cerca de ella. También debes protegerte tú mismo, y puedes hacerlo utilizando lentes de seguridad, como los que se utilizan para trabajar con el esmeril. Así evitarás que el polvo entre dentro de tus ojos y te ocasione molestias e irritaciones.

Toma en cuenta el material con el que está fabricada tu lámpara. Si se trata de un material delicado que pueda dañarse, o mancharse, gracias al contacto del alcohol o el amoníaco, o si tienes dudas al respecto, lo mejor que puedes hacer es abstenerte de usarlos y limitarte a limpiar tu lámpara con agua y jabón. De igual manera, quedará limpia y no correrás el riesgo de que se dañe.

Limpiar una lámpara de araña puede ser un trabajo engorro y hasta incómodo. Pero, una vez que lo hagas, te darás cuenta que el esfuerzo valió la pena.

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